No hay cosa que más me haga disfrutar en casa que sumergirme en la repostería y eso que luego apenas la como porque no me gustan los dulces. A mí me gusta elaborar tartas y pasteles del mundo. Me es indiferente que la receta original sea de un País o de otro. Yo lo que suelo tener en cuenta es la cantidad de ingredientes que lleve, la facilidad de encontrar estos ingredientes y que sea lo más sana posible la receta.
Muchos piensan que una tarta o un pastel no es nada saludable y es que muchas personan confunden las calorías que dicha tarta o pastel nos pueda proporcionar a la hora de comerla, y otra cosa es el impacto que puede tener en nuestra salud. Yo intento evitar ingredientes poco sanos como por ejemplo algunas grasas o aceites poco recomendables. Intento hacer siempre la repostería con aceite de oliva virgen extra. El evitar excesos de azúcar es otra cosa a tener en cuenta. Son muchos los factores a mirar, pero evidentemente, una repostería casera siempre será mucho más sana que una repostería industrial. De que las dos engordan, ya eso todos lo sabemos, pero como siempre digo, comer con moderación siempre es algo que hay que tener en cuenta.
Una de las tartas que más me fascinan es la tarta de chocolate Japonesa, es tan sencilla de hacer y lleva tan pocos ingredientes que es sencillamente espectacular.
Otras tartas que me gustan mucho son las tartas que llevan algún tipo de frutos secos y / o cítricos como las naranjas o los limones, como por ejemplo el pastel libanés de almendra y naranja
A la hora de pasteles que servimos más como postres que como meriendas, las tartas de quesos son mis favoritas y con las que puedo cubrir con multitud de diferentes mermeladas caseras.
La tarta de mascarpone y mermelada de mango es de esas tartas sencillas con las que disfrutamos de un bocado perfecto como postre tras una comida.




