La receta de hoy es una receta muy sencilla de hacer, solo hay que tener la quinoa en remojo, así que hay que decidir hacer esta receta con antelación. No solo hay que tener la quinoa en remojo sino que hay que lavarla muy bien, antes de poner la quinoa en remojo y después del remojo.
Con la quinoa hidratada hacemos la masa para esta pizza que resulta ser una base de pizza crujiente y deliciosa. Con las cantidades de quinoa que os doy salen dos pizzas como la que véis en la foto.
Si queréis hacer cuatro bases de pizza como las de la foto, solo tenéis que multiplicar por dos los ingredientes.
La masa que resulta es una masa fina, crujiente, con un resultado bastante agradecido. De sabor poco os puedo contar porque apenas tiene sabor, solo el que le dé la sal y el orégano que le pongamos. El sabor en sí lo llevará los ingredientes con los que montamos la pizza,
Primero horneamos la masa bien extendida. Una vez horneada, es cuando la montamos con el resto de los ingredientes.
Totalmente recomendada esta pizza que hicimos usando la quinoa para hacer la base.




