Es tiempo de cerezas y cómo no, vamos hacer uso de ellas en la cocina más refrescante para esta ola de calor que parece ser, no tiene prisa por irse.
Lo más entretenido de esta receta es retirar el hueso de las cerezas, para ello hay utensilios que nos facilita la labor de manera rápida y sencilla.
Si no lo tienes, un cuchillo pequeño y a retirar los huesos, no nos queda otra cosa pero merece mucho la pena, os lo aseguro.
Un salmorejo más para agregar a nuestro recetario. Tan rico y espectacular como el que ya os compartí en su día, el salmorejo de aguacates.
Unos buenos tomates para acompañar a estas cerezas, un queso con sabor, yo puse un semicurado y unas aceitunas, las mías aliñadas al tomillo que le dió a este salmorejo un sabor espectacular.




